domingo, 17 de diciembre de 2006

El país en vías de desarrollo

Un día, conversando con mi maridito, sentados tratando de recordar cómo era el país en el cual crecimos, caí en cuenta de que no siempre pertenecimos completamente al tercer mundo.
Cuando yo era chiquita, Venezuela era un "país en vías de desarrollo".
Luego llegó el viernes negro, 18 de febrero de 1983, y comenzamos la caída que se volvió debacle. No importó nada, ni ser petroleros, ni estar llenos de talento humano, ni las riquezas naturales, ni las playas, Canaima, y todas las bellezas que nos hubiesen convertido en una potencia turística.
23 años después, estamos sumidos en un desastre disfrazado de revolución, con una desesperanza aprendida y asumida que no nos deja levantar cabeza.
A mis treinta y tantos años, no puedo responder a la pregunta que me hace la gente: ¿Cómo es posible que Venezuela esté como está?. Quisiera tener la sabiduría para poder entenderlo y explicarlo. No la tengo.
Pero en memoria de MI Venezuela, espero convertir este blog en un álbum de los buenos tiempos. ¡Que viva la Venezuela Saudita!

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